Por revistaeyn.com
Las personas jóvenes se incorporan al mercado laboral en un momento de transformación acelerada, marcado por nuevas tecnologías, cambios en las formas de trabajar y una mayor demanda de habilidades como adaptabilidad, comunicación, pensamiento crítico y aprendizaje continuo.
ManpowerGroup comparte seis recomendaciones para que las organizaciones fortalezcan la atracción, el desarrollo y la permanencia del talento joven.
Incorporar talento joven no solo responde a una necesidad de contratación inmediata, sino que permite construir capacidades futuras, renovar habilidades dentro de los equipos y preparar a las organizaciones para un entorno laboral cada vez más dinámico.
“Observamos que las personas jóvenes están buscando oportunidades donde puedan aprender, participar, recibir guía y visualizar un camino de crecimiento. Para las organizaciones, esto implica revisar cómo atraen talento, cómo comunican sus oportunidades y cómo acompañan los primeros meses de experiencia laboral”, señaló Yorleny Jiménez, coordinadora regional de reclutamiento operaciones de ManpowerGroup.
El reto no está únicamente en atraer a las personas jóvenes, sino en generar una experiencia laboral que les permita crecer, aprender y proyectarse dentro de la organización. A partir de su experiencia acompañando a organizaciones y candidatos en distintas etapas del ciclo laboral, ManpowerGroup recomienda trabajar en seis áreas clave:
1. Hacer que el proceso de selección sea claro y humano: La experiencia del candidato comienza desde el primer contacto. Comunicar tiempos, etapas, expectativas y siguientes pasos ayuda a generar confianza y reduce la incertidumbre, especialmente en personas que están iniciando su vida laboral.
2. Valorar habilidades y potencial de aprendizaje: En los puestos de entrada, los años de experiencia no siempre reflejan la capacidad de una persona para crecer. Adaptabilidad, comunicación, pensamiento crítico, colaboración y deseo de aprender son habilidades que permiten identificar talento joven con posibilidades de desarrollo.
3. Ofrecer una ruta visible de crecimiento: El talento joven necesita entender cómo puede avanzar dentro de la organización. Conversaciones sobre desarrollo, formación continua, mentorías, rotación de funciones y proyectos retadores ayudan a convertir una primera oportunidad laboral en una experiencia con futuro.
4. Acompañar los primeros meses de trabajo: La incorporación no termina con la firma del contrato. La retroalimentación frecuente, el liderazgo cercano y la claridad sobre la cultura del equipo son esenciales para que las personas jóvenes comprendan su rol, ganen confianza y comiencen a aportar valor.
5. Combinar flexibilidad con objetivos claros: La flexibilidad laboral puede ser un elemento atractivo para nuevas generaciones, siempre que esté acompañada de metas definidas, comunicación constante y espacios de colaboración que sostengan el aprendizaje y el sentido de pertenencia.
6. Cuidar la experiencia después de la contratación: La forma en que una persona vive sus primeras semanas debe ser coherente con lo que se le comunicó durante el proceso de atracción. Cumplir con lo ofrecido, mantener una comunicación clara y abrir oportunidades de desarrollo ayuda a fortalecer la confianza y el compromiso del talento joven.
“Los primeros meses son determinantes para construir confianza entre el talento joven y la organización. Un proceso de incorporación ordenado, con guía, seguimiento y oportunidades de aprendizaje, permite que la persona comprenda mejor su rol y visualice oportunidades de crecimiento dentro del equipo”, agregó Jiménez.