Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
Una misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó su visita a Costa Rica y determinó que la economía costarricense mantiene un desempeño sólido, aunque enfrenta riesgos externos y desafíos fiscales que requerirán nuevas reformas y ajustes de política.
El equipo, encabezado por el economista Varapat Chensavasdijai, realizó entre el 25 de febrero y el 9 de marzo la consulta del Artículo IV correspondiente a 2026, mecanismo mediante el cual el organismo revisa periódicamente las condiciones macroeconómicas de sus países miembros.
De acuerdo con el FMI, la actividad económica de Costa Rica se mantuvo dinámica en 2025. El producto interno bruto (PIB) real habría crecido un 4,6 %, impulsado principalmente por el buen desempeño de las exportaciones de bienes, en particular las generadas en las zonas francas.
Para 2026, el organismo prevé una moderación del crecimiento hasta el 3,8 %. Según el informe, aunque el país podría enfrentar impactos derivados de nuevos aranceles y el cierre de algunas empresas en zonas francas, estos efectos serían compensados por un mayor nivel de inversión y por el dinamismo de las exportaciones.
El análisis también señala una mejora en el sector externo. El déficit en cuenta corriente se redujo a 0,7 % del PIB en 2025, mientras que los fuertes flujos de inversión extranjera directa contribuyeron a fortalecer las reservas internacionales.
Sin embargo, el organismo multilateral advierte que el panorama económico no está exento de riesgos. Entre los principales factores externos figuran el aumento de la incertidumbre global, las tensiones geopolíticas, el resurgimiento del proteccionismo y posibles perturbaciones en el comercio internacional. Estos elementos podrían afectar el crecimiento de las exportaciones, reducir los flujos de inversión extranjera y elevar los costos de financiamiento externo.
A nivel interno, el FMI también menciona que el incremento de la criminalidad podría afectar sectores clave como el turismo, la inversión y el consumo.
En el ámbito monetario, la inflación se mantiene persistentemente baja. En febrero de 2026 el índice general de precios registró una variación interanual de –2,7 %, lo que representa el décimo mes consecutivo de deflación y más de dos años por debajo del rango meta de entre 2 % y 4 % fijado por el Banco Central de Costa Rica (BCCR).
El organismo atribuye este comportamiento principalmente a la caída de los precios de alimentos, petróleo y servicios, así como a la apreciación del colón. Ante este escenario, el FMI considera que existe espacio para una mayor flexibilización de la política monetaria, con el fin de estimular la demanda interna y facilitar el retorno de la inflación al objetivo establecido por el banco central.
En materia fiscal, el informe destaca que la regla fiscal ha sido clave para preservar la disciplina presupuestaria. No obstante, advierte que el margen de maniobra se ha reducido, en parte debido a cambios de política que han debilitado la base tributaria.
La deuda del gobierno central superó el 60 % del PIB en 2025, lo que podría limitar el crecimiento del gasto público en los próximos años. Por ello, el FMI recomienda impulsar reformas tributarias que amplíen la recaudación y mejorar la gestión de la deuda pública.
Entre otras recomendaciones, el organismo subraya la necesidad de reformas para garantizar la sostenibilidad financiera de la Caja Costarricense de Seguro Social, así como avanzar en medidas que impulsen la productividad, reduzcan cuellos de botella estructurales y promuevan mayor inversión en infraestructura y capital humano.