Por revistaeyn.com
Una habilidad aparentemente sencilla está marcando la diferencia entre líderes promedio y ejecutivos sobresalientes: la capacidad de escuchar. Más allá de oír, se trata de comprender, procesar y actuar con base en lo que otros dicen.
Así lo demuestran figuras como Marvin Ellison, CEO de Lowe’s; Neal Mohan, CEO de YouTube; y el el inversionista Barry Diller, quienes coinciden en que esta habilidad ha sido clave en su éxito.
De acuerdo con la académica de Universidad de Harvard, Alison Wood Brooks, escuchar con atención permite construir relaciones genuinas, generar confianza y aumentar la capacidad de influir. “Si recuerdas lo que dicen los demás y haces preguntas bien pensadas, puedes alinear a un equipo hacia un objetivo común”, sostiene.
Uno de los ejemplos más claros es el de Ellison, quien antes de asumir la dirección de la cadena Lowe’s decidió recorrer distintas tiendas durante un mes. No lo hizo como observador distante, sino involucrándose en tareas cotidianas junto a sus colaboradores. Desde descargar mercancía hasta conversar durante el almuerzo con empleados, su objetivo era entender de primera mano qué funcionaba y qué no.
“Hice todo tipo de cosas. Tomaba notas y conversaba con los asociados”, relató el ejecutivo. Años después, mantiene ese hábito como parte esencial de su estilo de liderazgo.
Para Ellison, las presentaciones corporativas no sustituyen el contacto directo. Escuchar a empleados y clientes en persona no solo le permite obtener información más realista, sino también fortalecer vínculos. “El título de CEO puede intimidar, pero después de unos minutos de conversación, las personas se relajan y muestran quiénes son”, afirmó.
Por su parte, Diller destaca el valor de la escucha en entornos de debate creativo. En sus sesiones de lluvia de ideas, fomenta discusiones intensas donde los participantes defienden y cuestionan propuestas. Aunque pueden ser espacios ruidosos y exigentes, considera que son fundamentales para innovar. En ese contexto, escuchar implica abrirse a nuevas perspectivas y dejar de lado prejuicios.
“No se trata de esperar una idea brillante de repente, sino de un proceso... escuchar permite que poco a poco te convenzas”, explicó. “Simplemente creo que es un buen proceso”.
En tanto, Mohan ha convertido la retroalimentación en una herramienta estratégica. Desde su llegada a YouTube, ha impulsado una cultura donde escuchar a los creadores de contenido es esencial para mejorar la plataforma.
“Si realmente quieres entender cómo funciona nuestro producto, habla con los creadores”, aconseja. Según el ejecutivo, este intercambio constante no solo mejora el producto, sino que fortalece una cultura organizacional abierta y participativa.
En conjunto, estos líderes muestran que escuchar no es pasivo, sino una práctica activa que impulsa decisiones más informadas, equipos más comprometidos y organizaciones más competitivas.
Con información de CNBC