Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
Las perspectivas de crecimiento de América Latina y el Caribe para 2026 siguen siendo limitadas a pesar de que las condiciones financieras mundiales son ligeramente más laxas y los precios de las materias primas siguen siendo favorables, señala el informe del "Panorama económico de América Latina y el Caribe" del Banco Mundial.
Se prevé que en 2026 el crecimiento del PIB regional será de un 2,1 %, ligeramente por debajo del 2,4 % de 2025, dejando a la región latinoamericana nuevamente como una de las regiones del mundo con crecimiento más lento, con un PIB per cápita apenas creciendo.
"La falta de mejora (respecto de 2025 ) convive con revisiones a la baja en las proyecciones de algunos países y refleja una combinación de la demanda que resulta familiar: el consumo privado sigue siendo el principal motor, mientras que la inversión se mantiene en niveles bajos en medio de una elevada incertidumbre mundial e interna y condiciones de financiamiento real (ajustadas por inflación) aún restrictivas. Los avances contra la inflación continúan, aunque más lentamente de lo previsto", indica el Banco Mundial.
La principal limitación es la inversión, que sigue siendo moderada mientras las empresas esperan señales más claras sobre el ambiente externo y el esquema de políticas domésticas.
PROYECCIÓN CENTROAMERICANA
En el caso de Centroamérica, países como Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Honduras "mantienen un crecimiento relativamente sólido, respaldado por flujos de remesas, exportaciones de servicios y una mayor integración en las cadenas de valor regionales".
El informe pronostica que el crecimiento económico de la región será liderado en 2026 por Panamá, cuyo PIB crecería un 3,9 % (una desaceleración comparado al 4,4 %de 2025) y repuntaría en 2027 al 4,1 %.
Luego estaría Guatemala con un 3,7 % para este año (menos que el 4,2 % de 2025) y luego repuntaría levemente a 3,8 % en 2027.
Por su parte, la economía de Costa Rica crecería en 2026 un 3,6 % (por debajo del 4,6 % experimentado el año pasado) y en 2027 llegaría a 3,7 %, según el Banco Mundial.
La proyección para el PIB de Honduras es que este año crecerá un 3,4 % (menor al 3,8 % de 2025) y para 2027 crecería un 3,7 %.
En el caso de la economía de Nicaragua, el informe del Banco Mundial proyecta un crecimiento de 3,4 % (un fuerte descenso comparado al 4,9 % alcanzado en 2025) y luego en 2027 volvería a crecer 3,4 %.
La economía de El Salvador volvería a ser la que reporte el menor crecimiento económico de la región centroamericana. El informe del Banco Mundial proyecta un 3,2 % para este año (menor al 3,9 % alcanzado en 2025) y volvería a caer al 3 % en 2027.
"Las condiciones mundiales eran algo más favorables que a mediados de 2025, pero la incertidumbre mundial está aumentando nuevamente", indica el Banco Mundial. La Reserva Federal de Estados Unidos inició la relajación monetaria a fines de 2025 y luego hizo una pausa, manteniendo las tasas mundiales más altas durante más tiempo de lo previsto. Además, el aumento de la volatilidad de los precios de la energía vinculado al conflicto en Medio Oriente podría retrasar la desinflación y afectar el crecimiento.
Los volúmenes de exportación de América Latina y el Caribe "han mostrado resiliencia". Sin embargo, las empresas siguen abordando la inversión transfronteriza "con cautela ante la incertidumbre de política y la menor demanda externa en algunos mercados".